Veracruz, número uno en el país con casos de microcefalia

Con los 60 casos de Microcefalia que ha registrado en lo que va del año, el estado de Veracruz es el número uno a nivel nacional en esta malformación en la que el niño nace con una cabeza pequeña o ésta deja de crecer después del parto, de acuerdo al Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal.

 El segundo estado en el país con más casos de Microcefalia es Jalisco, con 29 casos, cifra muy por debajo de la que reporta el estado de Veracruz.

 El tercero es Nuevo León con apenas 15 casos, en tanto que en el resto de las entidades federativas, sólo San Luís Potosí no registra ningún caso.

 De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), http://bit.ly/28XGm0g

la microcefalia es una malformación neonatal caracterizada por una cabeza de tamaño muy inferior a la de otros niños de la misma edad y sexo. Cuando se acompaña de un escaso crecimiento del cerebro, los niños pueden tener problemas de desarrollo discapacitantes. La microcefalia puede ser leve o grave.

 En el Boletín Epidemiológico, de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, correspondiente a la semana 22 con fecha de corte al tres de junio pasado, de los 60 casos de Microcefalia registrados en el estado de Veracruz entre enero y junio, 40 son varones y 20 mujeres.

 En el informe sobre Microcefalia de la Organización Mundial de la Salud, las posibles causas de esta malformación son múltiples, aunque las más frecuentes son:

 

  1. Infecciones intrauterinas: toxoplasmosis (causada por un parásito presente en la carne mal cocinada), rubéola, herpes, sífilis, citomegalovirus y VIH;
  2. Exposición a productos químicos tóxicos: exposición materna a la radiación o a metales pesados como el arsénico y el mercurio, y consumo de alcohol y tabaco;
  3. Anomalías genéticas, como el síndrome de Down, y malnutrición grave durante la vida fetal.

 

Advierte la OMS en su informe que no hay tratamiento específico para la microcefalia, por lo que es importante que los niños afectados sean seguidos por un equipo multidisciplinario. Las intervenciones precoces con programas de estimulación y lúdicos pueden repercutir positivamente en el desarrollo. El asesoramiento a la familia y el apoyo a los padres también son extremadamente importantes.

Fuente: Al Calor Político

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